#COP28_UAE Apuntes 8: ¿Por qué era tan importante y qué nos deja esta COP?

Luego de varios Apuntes preliminares a la COP, prácticamente todo lo que tenía que contar durante la misma lo fui publicando de manera directa a través de mi cuenta de X (Twitter). Ahora quiero retomar esos apuntes para hacer algunos comentarios a modo de balance de esta conferencia que tenía características extremadamente importantes.

Esta reciente COP28 (Conferencia de la Partes de la Convención número 28) tuvo particular importancia- ha sido, tal vez, la más importante luego de la COP21 cuando se adoptó el Acuerdo de París (AP)-. Era la primera conferencia en la que debían adoptarse una serie de acciones para promover un ajuste y actualización de los planes nacionales de mitigación de gases de efecto de invernadero (GEI), luego del primer proceso de revisión o Balance Mundial previsto en el AP. Este proceso de ajuste de las acciones debe permitir corregir las actuales políticas climáticas domésticas de cada país para lograr el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5°C.

Del conjunto muy numeroso de decisiones que se debían adoptar en torno a los múltiples asuntos a ser tratados en la COP28, sin duda el texto más relevante era el que debíamos obtener como respuesta al Balance Mundial o Global Stocktake (GST). De allí, la extrema atención que se prestó al desarrollo de este track de negociaciones. Sin dudas, éste era el principal resultado de esta COP. Algo sobre las características del proceso del Balance Mundial o Global Stocktake las he descripto en la nota Apuntes 03.

Para dimensionar su importancia, debemos recordar que la acción climática que impulsa el AP se basa en las contribuciones voluntarias de sus partes o Nationally Determined Contribution (NDC). Estas contribuciones tienen un mecanismo de evaluación y ajuste periódico: el artículo 14 del AP indica que deben ser hechas en ciclos de cinco años a través del GST. Esa primera revisión estaba prevista para este 2023. Ahora vienen dos años en los que cada uno de los países deberán ajustar sus actuales objetivos y adecuar sus NDC para ser presentadas a comienzos de 2025, antes de la COP30 (Belém, Brasil).

Como era esperable, el resultado de ese track de negociación fue el más polémico, el más trabajoso de todos y en el que se puso mayor atención, dado que todas las tensiones y choque de intereses estuvieron presentes allí. Sin dudas, cada línea de dicho texto debe ser una guía de la acción a emprender y del procedimiento que asegure la calidad de las nuevas NDC para que produzcan una acción colectiva efectiva, de manera que mantenga viva la meta de 1,5°C.

No debemos perder de vista que, si bien el proceso de darle continuidad al GST era uno de los resultados más importantes a arribar, existió además una enorme cantidad de decisiones que se trabajaron durante las dos semanas de la COP en los que se arribó a acuerdos y otros en los que no. Esto también debe advertirnos que es siempre difícil generalizar cuando decimos que una COP ha sido un “éxito” o un “fracaso”. Los siguientes cuadros sintetizan los resultados obtenidos en esta COP en Dubai.  

Como se refleja en las listas precedentes el “Global Stocktake” es sólo uno de los muchos otros textos de acuerdo que surgieron de la COP28. Claro que por su importancia es el que definiría el tono con el que finalizaría esta COP. De hecho, en esta oportunidad no hubo una “declaración final” o algo por el estilo, ya que el “Global Stocktake” con sus 23 páginas actúa como el plan de acción relevante de esta conferencia[1].  

El resultado alcanzado en torno al GST refleja un delicado equilibrio entre los intereses del poderoso lobby de países productores y exportadores de petróleo y gas y los de aquellos que procuran una transición a mayor velocidad, acorde a los objetivos del AP. El primer conjunto incluye, fundamentalmente, a los grandes exportadores: los miembros tradicionales y económicamente poderosos de la OPEP. El país que hospedó la COP28, Emiratos Árabes Unidos (EAU) es un ejemplo claro de este grupo.

Pero no es sencillo delimitar al lobby del oil & gas. Por ejemplo, países que se han convertido recientemente en grandes exportadores, o van camino a serlo, como Guyana, podría aparecer en este grupo. El país apuesta al petróleo como su salvación económica siendo, al mismo tiempo, un país extremadamente vulnerable al cambio climático. Debemos sumar a este grupo de interés a la Argentina, cuyo desarrollo del gas de Vaca Muerta es un proyecto económico que constituye un consenso político como ningún otro. Para todo este inmenso y diverso conjunto de intereses, una acción climática coherente con el objetivo de los 1,5°C es una pésima noticia.

Esta confrontación de intereses es tan sólo una de los tantas que caracterizan a las negociaciones en torno a la diplomacia climática, y el campo de batalla en la quedan expuestas son las COP. Para muchos estas conferencias son reuniones en las que “no pasa nada”. Sucede que cada palabra que se incorpora en estos documentos, que configuran la política climática legalmente vinculante, y que luego se traducen en políticas comerciales y diplomáticas.

Todos seguramente habrán escuchado o leído que una de las polémicas era el lenguaje acerca de los “combustibles fósiles”, en ese sentido, recomiendo el Apunte 02 para tener una reseña de eso. Finalmente se adoptó un lenguaje que dice que “llama a todos los países a contribuir, entre otras cosas, a “transitioning away from fossil fuels…accelerating action in this critical decade”. Obviamente una expresión lavada que lejos está del “abandono” de los fósiles. Como contracara, tengamos en cuanta que es la primera vez, en 30 años, que en un documento de la Convención se menciona explícitamente a los “combustibles fósiles”.

El principal resultado de la COP28 -el documento relativo al Global Stocktake- terminó siendo un documento equilibrado, importante y con mejoras significativas respecto del primer texto borrador que había sido claramente influido por la presión de la OPEP. Ahora viene un proceso en el que, por ejemplo, la Argentina -como el resto de las naciones- deberá mejorar sus actuales metas y trazar un camino hacia 2035 en el que sus emisiones de GEI deberán tener recortes muy importantes. Desde ahora, la política climática deberá signar el desarrollo económico del país. La política climática determinará el desarrollo de cada uno de los sectores económicos del país: la energía, la industria y la agricultura. Cada uno, en lo que le corresponde, deberá contribuir a las nuevas metas a definirse desde ahora mismo hasta 2025.

Un pequeño paso se ha dado en la COP28, tan pequeño como lo han sido todos y cada uno de los pasos que se vienen dando en la política climática desde hace 30 años. Tal vez en Dubai se haya dado un paso clave hacia el cierre de la era de los combustibles fósiles al haber logrado ponerlo casi de manera explícita en un documento oficial. La estructuración de los próximos dos años, en los que deberemos construir las nuevas NDC, no ha quedado muy explícito, pero el camino a la COP30 será determinante para saber si aún permanece vivo el objetivo de 1,5°C. Confieso que no soy muy optimista con ese objetivo, pero el esfuerzo hay que hacerlo de todos modos, ya que debemos limitar la suba de la temperatura lo más posible, por debajo de los 2°C.

¿Vos qué opinás? Me interesa mucho conocer tu opinión.


[1] Todos los documentos resultantes de la COPO28 se pueden mirar en la web oficial de la Convención, aquí.

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