2021 y una oportunidad histórica en Argentina de aprovechar el hidrógeno verde

Argentina cuenta con una ley de hidrógeno desde el 2006 que está a unos meses de caducar, por otro lado se presentan leyes de movilidad sustentable, pero ninguna avanza así como tampoco la descarbonización del transporte en el país.

20 ABRIL 2021

Por Ayelén Portaluppi

ayelenportaluppi@portalmovilidad.com

La Ley Nacional del Hidrógeno, Ley 26.123, fue sancionada el 2 de agosto de 2006 que declara de interés nacional el desarrollo de la tecnología, la producción, el uso y aplicaciones del hidrógeno como combustible y vector de energía.

Por tal motivo, en 2019, el Diputado Nacional por la Unión Cívica Radical, Gustavo Menna, presentó un proyecto de actualización y como no fue tratado se representó el pasado 2 de marzo.

“Esta ley hay que potenciarla porque está venciendo y porque se debe poner el acento en el hidrogeno verde, dejar de tratar a todas las variantes por igual”, indica el mandatario en el evento sobre perspectivas de hidrógeno verde en Argentina y Latinoamérica organizado por la Cámara Argentina de Energías Renovables.

En tanto agrega: “Vimos con muchas expectativas el anuncio del presidente del 1 de marzo cuando habló de un plan nacional de movilidad sustentable, esperamos concreciones”.

Asimismo, sostiene que “en el debe, se vio con desaliento la degradación de la secretaría de energías renovables a una dirección” e indica: “Desde la Cámara de Diputados lo encaramos pero necesitamos que el poder ejecutivo concrete los proyectos de ley”.

En este sentido, y como en muchos sectores donde las tecnologías se están desarrollando, se necesita un marco legal que de seguridad jurídica e incentivos para compensar el costo inicial de estos proyectos.

Siguiendo esa línea, el diputado de la UCR plantea la necesidad de avanzar en paralelo con los proyectos de ley que establecen metas en energías renovables y movilidad sustentable.

Por tal motivo también representó el proyecto de Juan Carlos Villalonga el cual establece “como prioridad nacional la utilización de alternativas de movilidad sustentable en el transporte público, sean automóviles, ómnibus, camiones, trenes, bicicletas o cualquier otro sistema de movilidad pública, preferentemente producidos en el territorio nacional”.

Así como “la meta de cero emisiones de gases de efecto invernadero para el 31 de diciembre de 2030 para el sector del transporte automotor terrestre público urbano” y la elaboración de un Plan Estratégico Nacional de Movilidad Sustentable.

En cuanto a medidas de promoción establece la reducción del arancel de importación de los vehículos eléctricos, a hidrógeno, híbrido enchufable e híbrido no enchufable, sus autopartes y repuestos, siempre que no se produzcan en el mercado interno; una alícuota del IVA del 50% por un plazo de 15 años y para sus repuestos 10, entre otros beneficios.

“Con la ley de energías renovables el país tuvo un compromiso, presentada en 2015 bajo un Gobierno y llevada adelante en el 2019 con una gestión de otro tinte partidario, debe ser transversal: energía, ambiente, producción”, expresa Menna.

Y concluye: “La clave es el esfuerzo mancomunado entre los diferentes organismos del Estado para darle escala a esta actividad”. 

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